El cartel de la memoria: cómo Samsung, SK Hynix y Micron redefinieron el costo de la tecnología de consumo
Para el inversor, el escenario presenta dos caras.
El mercado global de la memoria RAM atraviesa una transformación que ya impacta directamente en el bolsillo del consumidor. Apenas tres compañías —Samsung, SK Hynix y Micron— controlan cerca del 90% de la producción mundial de memoria DRAM, el componente presente en prácticamente todo dispositivo electrónico, desde consolas hasta servidores. El reparto exacto muestra a Samsung con entre 38% y 42% del mercado, a SK Hynix con 29,5% y a Micron con 23%. Esta concentración no es casual: levantar una sola fábrica de memoria cuesta entre 15.000 y 20.000 millones de dólares y demanda años de construcción, mientras que la maquinaria de litografía más avanzada necesaria para fabricar los chips más pequeños la produce una única empresa en el mundo, ASML. Esa barrera de entrada explica por qué, pese a la magnitud del negocio, ningún competidor nuevo logra disputarle terreno a las tres líderes.
En 2026 esa concentración adquiere una relevancia inédita: el auge de la inteligencia artificial disparó la demanda de memoria de alto rendimiento y las tres fabricantes desviaron buena parte de su capacidad productiva hacia ese segmento, dejando al resto de la industria electrónica compitiendo por lo que sobra.
El segmento que concentra ese desvío de producción es la memoria HBM (High Bandwidth Memory), la variante que utilizan los chips de inteligencia artificial y que resulta sensiblemente más rentable que la memoria convencional. SK Hynix lidera ese mercado con el 62% a nivel mundial, seguida por Micron con el 21% y Samsung con el 17%. El negocio de HBM pasará de mover 35.000 millones de dólares en 2025 a un estimado de 100.000 millones en 2028, una expansión que explica la prioridad estratégica de las tres compañías. Micron reconoció en su último balance que su producción actual solo alcanza a cubrir entre el 50% y dos tercios de la demanda de sus clientes más grandes. A diferencia del faltante de memoria de 2017 y 2018 —impulsado por un pico temporal de demanda de celulares y servidores en la nube que se resolvió en año y medio—, esta escasez es considerada estructural: mientras la inteligencia artificial siga expandiéndose, seguirá absorbiendo toda la memoria de alto valor disponible.
Esta dinámica de mercado no está exenta de cuestionamientos legales. El 25 de junio de 2026, Samsung, SK Hynix y Micron fueron demandadas en un tribunal federal del norte de California, acusadas de coordinarse para restringir la producción de memoria común y subir los precios un 700% en cuatro años. No sería la primera vez: en 2005, Samsung y SK Hynix ya se habían declarado culpables de fijar precios de forma ilegal, con multas combinadas que superaron los 700 millones de dólares. Más allá del desenlace judicial, el impacto en los precios ya es un hecho: la PlayStation 5 subió hasta 150 dólares en abril, la Switch 2 aumentó 50 dólares citando el costo de la memoria, y Microsoft subió los precios de Xbox tras un incremento de más de 2,5 veces en sus costos de memoria y almacenamiento. Un kit DDR5 de 32 gigabytes que costaba menos de 90 dólares a principios de 2025 hoy cuesta varios cientos, Dell trasladó subas de entre 130 y 230 dólares en configuraciones equivalentes y hasta 765 dólares en gama alta, y Gartner proyecta subas promedio del 17% en computadoras y 13% en celulares durante 2026.
Para el inversor, el escenario presenta dos caras. Samsung, SK Hynix y Micron atraviesan un ciclo de márgenes récord que, según analistas de Jefferies, todavía podría extenderse con subas adicionales de hasta 50% en los próximos trimestres, sin una recuperación de la oferta esperada antes de 2027 o 2028; hay incluso reportes de que Sony evalúa atrasar el lanzamiento de la próxima PlayStation hasta 2028 o 2029, lo que sería la brecha más larga entre generaciones en la historia de la marca. Pero el negocio de la memoria es históricamente cíclico, y nada garantiza que los precios no se corrijan a la baja una vez que las nuevas fábricas entren en producción, un proceso en el que Micron recién alcanzaría volumen significativo hacia el tercer trimestre de 2028. Quienes busquen exposición a este sector desde Argentina pueden hacerlo a través de los CEDEARs de Micron y de Samsung, disponibles en pesos y con exposición dolarizada en Bull Market Brokers.
